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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://muchik.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Cultura y Sociedad Muchik</title><description>Publicamos art&#xED;culos y reportajes, nuestros o ajenos, sobre la cultura mochica, tanto la hist&#xF3;rica como la actual.&lt;br /&gt;Material de apoyo para el curso Cultura y Sociedad Mochica, que es parte del plan de estudios de la Escuela Profesional de Sociolog&#xED;a de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo.&lt;br /&gt;Docente: Jos&#xE9; G&#xF3;mez Cumpa</description><link>https://muchik.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>UNA DEPREDACI&#xD3;N INAUDITA: EL SANTUARIO HIST&#xD3;RICO BOSQUE DE POMAC</title><link>https://muchik.blogia.com/2005/122701-una-depredacion-inaudita-el-santuario-historico-bosque-de-pomac.php</link><guid isPermaLink="true">https://muchik.blogia.com/2005/122701-una-depredacion-inaudita-el-santuario-historico-bosque-de-pomac.php</guid><description><![CDATA[<strong><strong><span><p align="right"><br />&nbsp;</p></span></strong>&nbsp; <p align="right">&nbsp;Jos&eacute; G&oacute;mez Cumpa</p></strong><span><p align="left">&nbsp;</p></span><p align="left">En el Per&uacute; tenemos cuatro grandes santuarios hist&oacute;ricos, uno de ellos es el Bosque de Pomac, ubicado en el distrito de P&iacute;tipo (Ferre&ntilde;afe, departamento de Lambayeque). Adem&aacute;s es uno de los dos &uacute;nicos bosques secos ecuatoriales que existen en el mundo. <br /><strong>El santuario de Pomac<br /></strong>Por decenas de a&ntilde;os el bosque de Pomac permaneci&oacute; sin ser reconocido. Reci&eacute;n en 1984 se cre&oacute; la Reserva Arqueol&oacute;gica. Y en 1991 se cre&oacute; la zona Reservada de Bat&aacute;n Grande. Entonces, eran m&aacute;s de 13 mil hect&aacute;reas de bosque. En el 2001 fue categorizado como Santuario Hist&oacute;rico pero ya s&oacute;lo con 5 mil 887.38 hect&aacute;reas, y es atravesado en su parte central por el r&iacute;o La Leche. Esta reducida extensi&oacute;n es la cuarta parte de lo que fue el h&aacute;bitat de centenares de especies animales y vegetales, muchas de ellas ya desaparecidas. <br /><br />La categorizaci&oacute;n definitiva como Santuario Hist&oacute;rico ha permitido establecer una base s&oacute;lida para enfrentar la deforestaci&oacute;n y p&eacute;rdida de la calidad gen&eacute;tica de las especies de flora y fauna silvestres. Adem&aacute;s de definir los lineamientos para proponer las modalidades e intensidades del aprovechamiento indirecto para la conservaci&oacute;n y manejo de esta &aacute;rea natural protegida y su zona de influencia.<br />El Santuario Hist&oacute;rico Bosque de Pomac protege el 0.2% del &aacute;rea total que abarca el Desierto Pac&iacute;fico Tropical, donde se desarrollan dos de las tres Zonas de Vida que abarca este desierto, el Desierto Super&aacute;rido Tropical y el Desierto Super&aacute;rido Premontano Tropical. All&iacute; se desarrollan varias comunidades vegetales como los Bosques Densos y Semidensos, Matorrales y la formaci&oacute;n natural de algarrobo m&aacute;s importante del pa&iacute;s.&nbsp;<br />El algarrobal es la comunidad boscosa que domina el paisaje en el norte del pa&iacute;s. Est&aacute; asociado principalmente con el sapote (Capparis angulata) y en menor proporci&oacute;n con el faique (Acacia macracantha), el bichayo (Capparis ovalifolia) y arbustos como la vallesia dichotoma. Este bosque tiene un alto valor econ&oacute;mico, en productos no maderables, como la recolecci&oacute;n de algarroba y miel para el ecoturismo.<br />&nbsp;<br />La diversidad biol&oacute;gica del Bosque de Pomac es alta a pesar de encontrarse bastante degradado. En esta &aacute;rea protegida se encuentran hasta 26 especies de aves y 7 de mam&iacute;feros, todos ellos en peligro de extinci&oacute;n. Hay cient&iacute;ficos, mayormente extranjeros, porque los nacionales no est&aacute;n muy sensibilizados con este tema, que est&aacute;n viniendo en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os a este bosque a ver los &uacute;ltimos especimenes de estas especies, a sabiendas que es una biodiversidad que se est&aacute; exterminando, por la acci&oacute;n de los habitantes precarios de este bosque.<br />&nbsp;<br />La zona alberga tambi&eacute;n importantes muestras arqueol&oacute;gicas del periodo dominado por la Cultura Sic&aacute;n o Lambayeque alrededor de los a&ntilde;os 900 -1100 dc. Existen vestigios que van desde peque&ntilde;os mont&iacute;culos hasta monumentales pir&aacute;mides en buen estado de conservaci&oacute;n. Pero toda el &aacute;rea est&aacute; cubierta por evidencias arqueol&oacute;gica muy variadas, lo que se expresa en que las motoniveladoras de los invasores del bosque frecuentemente arrastran fragmentos de cer&aacute;micas que no ser&aacute;n ya fuentes hist&oacute;ricas.<br />&nbsp;<br />Los objetivos del Santuario Hist&oacute;rico Bosque de Pomac son los de conservar la unidad paisaj&iacute;stica y cultural que conforma el bosque con el Complejo Arqueol&oacute;gico de Sic&aacute;n y garantizar la calidad natural de la formaci&oacute;n de bosque seco tropical.</p><p align="left"><strong>La depredaci&oacute;n de los bosques y del Santuario</strong></p><p align="left">Pero este objetivo, como muchos de los prop&oacute;sitos de buenas normas legales en nuestro pa&iacute;s, no se viene cumpliendo. El problema no es te&oacute;rico, sino muy concreto: se trata de la defensa del Santuario Hist&oacute;rico Bosque de Pomac. Desde el a&ntilde;o 2000 a la fecha se han depredado m&aacute;s de 2000 hect&aacute;reas por destrucci&oacute;n de bosques y ampliaci&oacute;n de cultivos, por la invasi&oacute;n de gente de otras regiones. Lo preocupante es que a pesar de la existencia de un proceso judicial, este no avanza. <br />Pero hay una experiencia interesante que se ha generado alrededor de la defensa de este santuario hist&oacute;rico, in&eacute;dita, hasta donde sabemos, a nivel nacional: la constituci&oacute;n de un <em>Litis consorcio </em>(en el Derecho Procesal Civil es aquella pluralidad de partes con un inter&eacute;s, derecho u obligaci&oacute;n com&uacute;n que litigan conjuntamente ya sea como demandantes o demandados, en este caso como demandantes). Este litis consorcio, en realidad una valiosa experiencia de construcci&oacute;n de institucionalidad en defensa de esos &ldquo;intereses difusos&rdquo; tan fundamentales como la biodiversidad y la riqueza arqueol&oacute;gica de un&nbsp; pa&iacute;s, est&aacute; formado por el Procurador P&uacute;blico en asuntos judiciales del Ministerio de Agricultura (Antonio R&iacute;os Mazuelos, demandante), con la participaci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a Provincial Mixta de Ferre&ntilde;afe (Carmen Palmer Oliden), la Administraci&oacute;n del Santuario Hist&oacute;rico del Bosque de Poma (Dante Alem&aacute;n Delgado), la Municipalidad de Ferre&ntilde;afe (Juan Jos&eacute; Salazar Garc&iacute;a), y la Municipalidad de P&iacute;tipo (Manuel Valverde Ancajima). <br />Este <em>Litis consorcio </em>ha demandado a dos asociaciones de invasores: 1) Asentamiento Rural-Ganadero Agr&iacute;cola "La Paler&iacute;a", y 2) la&nbsp; Asociaci&oacute;n Ganadera Santa Clara (colinda por el noreste con el Santuario).<br />En&nbsp;esta demanda, que ha sido interpuesta ante el Juzgado Civil de Ferre&ntilde;afe (cuya titular es Carmen Ravines Zapatel), se exige, en primer lugar el desalojo de los potreros de Paler&iacute;a y Poma (zona arqueol&oacute;gica), y la declaraci&oacute;n de responsabilidad ambiental as&iacute; como el pago de una indemnizaci&oacute;n, al Estado, para la reforestaci&oacute;n y recuperaci&oacute;n en el mediano plazo, del da&ntilde;o realizado.</p><p align="left">Los da&ntilde;os realizados son los siguientes, desde 2000 a la fecha: 235 Hect&aacute;reas depredadas en Paler&iacute;a; y 1,700 Hect&aacute;reas depredadas en Poma. Esto es mucho, si tenemos en cuenta que el Santuario tiene en total 5,887.38 H&aacute;s. Pero no es &uacute;nico da&ntilde;o realizado. En realidad es s&oacute;lo parte del proceso de desaparici&oacute;n del bosque seco en el norte del Per&uacute;, que en alguna medida es testimoniado por Jos&eacute; Maeda Ascencio, heredero de una tradici&oacute;n familiar de estudio y defensa de la ecolog&iacute;a de los bosques de Batan Grande, quien nos informa en un estudio reciente, que en los &uacute;ltimos veinte a&ntilde;os van desapareciendo los siguientes bosques batangrandinos: Pomac (en casi 4000 Has.), La Merced (500 Has.), Las Salinas (unas 2000 Has.), El Verde (1000 Has.), Santa Clara (1069 Has.), Jotoro (1300 Has.), Jayanquillo (500 Has.), La Calera&nbsp; (1200 Has.), Lazareto (100 Has.), Medio Mundo (400 Has.), bosques de Pativilca y Tres Puentes (500 Has.). Es decir, atestigua la tala de casi 13000 Has. de bosques y de docenas de &ldquo;milenarios&rdquo; algarrobos y zapotes.<br />Pero no s&oacute;lo deforestan, sino que adem&aacute;s se est&aacute; cambiando el uso, de forestal, a agr&iacute;cola, lleg&aacute;ndose inclusive a instalar alrededor de 60 pozos tubulares en el bosque de Poma.<br />Son alrededor de 200 a 300 familias, que han entrado adquiriendo tierras en forma ilegal, pagando a supuestos estafadores un promedio de S/.3000 por Hect&aacute;rea. Lo cual indica que no se trata precisamente de personas pobres, sino de inmigrantes que han aprovechado la debilidad de nuestros sistema institucional, especialmente por el lado de los operadores de la defensa de aquellos &ldquo;intereses difusos&rdquo; tan importantes como el medio ambiente y nuestra cultura (jueces, polic&iacute;as, autoridades civiles) para ocupar ilegalmente, siguiendo una tendencia que se ha dado desde hace dos d&eacute;cadas, como demuestran los informes de Inrena, los bosques secos, particularmente este relicto arqueol&oacute;gico-ecol&oacute;gico-cultural tan importante como es Pomac.&nbsp; <br />El Santuario Hist&oacute;rico de Pomac, no es un predio cualquiera, sino tiene un enorme inter&eacute;s ecol&oacute;gico e hist&oacute;rico-arqueol&oacute;gico, como lo demuestran investigadores que van desde el estudioso local Jos&eacute; Maeda, hasta arque&oacute;logos de dimensi&oacute;n internacional como el arque&oacute;logo Izumi Shimada, quien desde 1978 dirige investigaciones&nbsp; sobre la cultura Sic&aacute;n, habi&eacute;ndose publicado hasta la fecha 70 trabajos de car&aacute;cter profesional y se han escrito 20 tesis (doctorales, de maestr&iacute;a y de bachillerato) en idioma espa&ntilde;ol, ingl&eacute;s, alem&aacute;n, y japon&eacute;s, como informa la excelente p&aacute;gina web del Museo Nacional Sic&aacute;n, dirigido por el arque&oacute;logo Carlos Elera, disc&iacute;pulo tambi&eacute;n de Shimada. </p><p align="left">Shimada, quien actualmente es profesor de la Southern Illinois University, ha publicado los m&aacute;s importantes estudios sobre la cultura Sic&aacute;n o Lambayeque, y creemos que merece un reconocimiento especial por su valiosa contribuci&oacute;n al estudio de nuestra realidad cultural. </p><p align="left">Por otro lado, no olvidemos que desde el punto de vista legal el gobierno regional tiene responsabilidad compartida en el tema ambiental, particularmente en este caso. Sin embargo no sabemos de ninguna intervenci&oacute;n que permita solucionar el problema, sino al contrario. Recordemos que un hito importante y penoso de este problema, fue la intervenci&oacute;n del presidente regional Yehude Simon en el a&ntilde;o 2003, cuando ofreci&oacute; (&iquest;demag&oacute;gicamente?) a esta gente (invasores) darles otra ubicaci&oacute;n (por la zona de Jayanca), promesa que no cumpli&oacute;, generando sin embargo expectativas y d&aacute;ndoles una justificaci&oacute;n para continuar con la ocupaci&oacute;n ilegal. Mas bien esta promesa y esta intervenci&oacute;n espectacular y ampliamente publicitada promovi&oacute; (indirectamente) una nueva invasi&oacute;n de 200 familias de soldados de El Cenepa que invadieron el Santuario el 22 de agosto de ese a&ntilde;o. Felizmente hubo una oportuna intervenci&oacute;n de las autoridades, que permiti&oacute; el desalojo de esta nueva invasi&oacute;n. Nuevamente regresaron estos mismos &ldquo;sin tierra&rdquo; el 26 de febrero del 2004 a intentar nuevamente invadir estas tierras, pero sin &eacute;xito.<br />Hay que destacar que existe un aspecto social en este caso, lo cual es insoslayable, que no debe desatenderse, ya que se trata de alrededor de 300 familias que deben ser desalojadas. Ello debe encararse en la forma adecuada, buscando la reubicaci&oacute;n en &aacute;reas que no generen el tipo de problemas que se han generado en este Santuario Hist&oacute;rico Bosque de Pomac. Se necesitar&aacute; entonces, probablemente que el gobierno regional asuma ahora ya m&aacute;s seriamente su responsabilidad, y apoye la reubicaci&oacute;n de estas familias. No hay una soluci&oacute;n intermedia en este asunto, lo dice la norma y el sentido com&uacute;n. Mientras no se resuelva este asunto, a diario, desde el mirador de Las Salinas se observa humeante, la depredaci&oacute;n de un promedio de 3 Hect&aacute;reas de bosque, pero no cualquier bosque, sino de una zona de inter&eacute;s arqueol&oacute;gico, y de enorme valor para nuestra cultura e identidad. Recientemente los invasores destruyeron unas diez hect&aacute;reas de bosque, con un cargador frontal y una motoniveladora, los que fueron capturados y depositados en el local policial de Ferre&ntilde;afe. Posteriormente la jueza orden&oacute; la devoluci&oacute;n de estos bienes, que, probablemente, seguir&aacute;n depredando los bosques de este relicto hist&oacute;rico-natural.</p><div align="left">Estamos ad-portas de una decisi&oacute;n jurisdiccional al respecto, ya que para se han dado las diligencias de continuaci&oacute;n de la audiencia &uacute;nica en el proceso de desalojo que se sigue contra los invasores del Santuario Hist&oacute;rico del Bosque de P&oacute;mac a determinaci&oacute;n de la jueza del Juzgado Civil de Ferre&ntilde;afe que sigue el caso, Carmen Ravines Zapatel.&nbsp; A esta audiencia, la misma que incluir&aacute; la inspecci&oacute;n ocular de la zona, deber&aacute;n concurrir los peritos, designados por la parte demandante indicada, con los planos perim&eacute;tricos del Santuario Hist&oacute;rico del Bosque de P&oacute;mac. Es preciso resaltar, que estos planos, junto a su respectiva memoria descriptiva, fueron presentados por los peritos mediante un escrito desde el d&iacute;a veintis&eacute;is de octubre pasado. &Eacute;stos ser&aacute;n utilizados para verificar si efectivamente los invasores se encuentran dentro del &aacute;rea en litigio, lo cual es una mera formalidad ya que todos han identificado claramente este hecho.&nbsp;<br />&nbsp;<br />Es necesario que se siente precedente y jurisprudencia en este asunto, ya que el da&ntilde;o ambiental es muy grande. Las autoridades jurisdiccionales deben tomar decisiones y actuar sumariamente en esta agresi&oacute;n de los intereses difusos, que representan el respeto de nuestra dignidad humana a trav&eacute;s del respeto a nuestra cultura, nuestro ambiente y nuestra identidad.</div>]]></description><pubDate>Tue, 27 Dec 2005 00:58:00 +0000</pubDate></item><item><title>Pobreza y depredaci&#xF3;n de evidencias culturales mochica</title><link>https://muchik.blogia.com/2005/122605-pobreza-y-depredacion-de-evidencias-culturales-mochica.php</link><guid isPermaLink="true">https://muchik.blogia.com/2005/122605-pobreza-y-depredacion-de-evidencias-culturales-mochica.php</guid><description><![CDATA[<p>Las &uacute;ltimas d&eacute;cadas son especialmente nefastas para la ciencia arqueol&oacute;gica nacional. Los campesinos pobres son incentivados a profanar las tumbas de sus antepasados para abastecer un &aacute;vido y creciente mercado de coleccionistas de arte en Am&eacute;rica y Europa. Valiosa informaci&oacute;n hist&oacute;rica se pierde cada d&iacute;a frente a la necesidad de unas y codicia de otros. El Estado peruano, pese a sus leyes; poco puede hacer con sus escasos recursos para proteger efectivamente el patrimonio cultural.<br /><br />En la costa Norte, la situaci&oacute;n es dram&aacute;tica; casos como &eacute;ste resultan frecuentes y casi normales. Singulares testimonios arqueol&oacute;gicos desaparecen inmediatamente en el oscuro tr&aacute;fico de antig&uuml;edades y los cientos de importantes monumentos van destruy&eacute;ndose como las p&aacute;ginas de un libro jam&aacute;s le&iacute;da. Desde el aire, centenas de hect&aacute;reas con millares de perforaciones hechas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os dan la impresi&oacute;n de campos bombardeados. <br /><br />En tales circunstancias, evitar el arrasamiento total del monumento de Sip&aacute;n resultaba una problem&aacute;tica labor. La polic&iacute;a apenas pod&iacute;a efectuar patrullajes, mientras desesperadamente trat&aacute;bamos de organizar una urgente operaci&oacute;n de rescate cient&iacute;fico, solicitando apoyo al Estado y empresas locales.<br /><br />En esos d&iacute;as posteriores, mi colega Luis Chero y yo constatamos con angustia el incontenible avance del vandalismo. Los furtivos saqueadores profesionales trabajaban por la noche con ayuda de vig&iacute;as apostados sobre la alta pir&aacute;mide inmediata y las bandas disputaban el emplazamiento de sus hoyos con armas en la mano a la caza de otra tumba intacta.<br /><br />Despu&eacute;s de grandes esfuerzos y venciendo la inicial resistencia de los pobladores, los primeros d&iacute;as del mes de abril instalamos un peque&ntilde;o equipo de trabajo con dos estudiantes y dos polic&iacute;as en una precaria tienda de lona. Los primeros salarios para los pocos obreros se pagaban con fondos del Patronato de Cultura local y el programa estatal del PAIT.<br />Los problemas y estrecheces materiales s&oacute;lo pod&iacute;an superarse con nuestro ilimitado entusiasmo y decisi&oacute;n, que sorprendentemente condujeron meses m&aacute;s tarde a uno de los hallazgos m&aacute;s importantes de la arqueolog&iacute;a del nuevo mundo: la c&aacute;mara funeraria intacta de un Se&ntilde;or Moche. Finalmente, la ciencia ten&iacute;a acceso al contexto completo de una tumba intacta del m&aacute;s alto rango en la cultura andina, con toda su inapreciable informaci&oacute;n sobre organizaci&oacute;n social, religi&oacute;n y sistema de vida de la &eacute;poca.<br /><br />Ocho esqueletos de sirvientes, concubinas y guerreros rodeaban un ata&uacute;d de madera que conten&iacute;a los restos del principal ocupante de la tumba con su tesoro de ornamentos, tocados, emblemas y atuendos de oro, cobre dorado y piedras semipreciosas. Estos objetos, que de por s&iacute; son un verdadero compendio de exquisito arte y t&eacute;cnica metal&uacute;rgica, constituyeron los s&iacute;mbolos de poder de un dignatario muerto hace mil setecientos a&ntilde;os; a quien venimos llamando el Se&ntilde;or de Sip&aacute;n ("Siec" en el extinto idioma Mochica).<br /><br />Cerca de diez meses nos llev&oacute; la paciente y progresiva labor de limpieza y registro sistem&aacute;tico de la c&aacute;mara funeraria con su extraordinario y complejo contenido, en un abismal contraste con la tumba saqueada que fuera expoliada en una sola noche. Los datos hasta hoy obtenidos constituyen una importante clave para el conocimiento de la sociedad Mochica y demuestran, tambi&eacute;n, c&oacute;mo una sola tumba excavada cient&iacute;ficamente puede brindar m&aacute;s informaci&oacute;n que las miles de piezas arqueol&oacute;gicas de la misma cultura existentes en colecciones y museos del mundo, pero retiradas de su contexto.<br /><br />Las circunstancias del rescate de Sip&aacute;n son el m&aacute;s claro testimonio del drama de la arqueolog&iacute;a nacional: una cuantiosa y desconocida herencia cultural y pocos recursos para su protecci&oacute;n frente a la inclemencia del tiempo y el saqueo. Queda claro que, de seguir aceptando esta situaci&oacute;n, nada de lo que hoy presentamos hubiera podido conocerse.<br /><br />Sip&aacute;n representa tambi&eacute;n, no s&oacute;lo la recuperaci&oacute;n de inertes objetos materiales, sino principalmente el rescate de parte de la identidad perdida de los peruanos. Los arque&oacute;logos no podemos sentir mayor satisfacci&oacute;n cuando los j&oacute;venes de hoy hablan y cantan sobre el Se&ntilde;or de Sip&aacute;n como un s&iacute;mbolo de nuestro pasado.</p><p>Texto: Roberto Ochoa</p>]]></description><pubDate>Mon, 26 Dec 2005 22:28:00 +0000</pubDate></item><item><title>El se&#xF1;or de Sip&#xE1;n</title><link>https://muchik.blogia.com/2005/122604-el-senor-de-sipan.php</link><guid isPermaLink="true">https://muchik.blogia.com/2005/122604-el-senor-de-sipan.php</guid><description><![CDATA[<p><strong>Ai Apaec, el Dios Decapitador</strong><br />Esta divinidad de rostro feroz, que sostiene en su mano la cabeza de un enemigo vencido o de un guerrero sacrificado a los dioses, es parte fundamental del pante&oacute;n Moche. En las tumbas reales de Sip&aacute;n aparece en forma de sonajeros de oro o como un protector coxal, prenda militar para evitar golpes en el coxis que pod&iacute;an desarticular el esqueleto: Se trata de uno de los ornamentos m&aacute;s bellos e importantes de este jerarca moche. Mide 45 cent&iacute;metros y est&aacute; hecho en oro de alta calificaci&oacute;n .<br /><br /><strong>El ajuar funerario</strong><br />El Se&ntilde;or de Sip&aacute;n fue enterrado en un sarc&oacute;fago de ca&ntilde;as con atuendos funerarios, de mando, de rango y de culto. Entre los primeros figuran la representaci&oacute;n de ojos, dentadura, nariz y "cubrement&oacute;n" de oro, que en conjunto semejan una m&aacute;scara funeraria.<br /><br />Es as&iacute; como este gobernante asume un nuevo rostro de oro, incorruptible ante la muerte y ante el paso del tiempo. Un grupo de piezas de oro y plata (que semejan monedas) fueron colocadas dentro de su boca y sobre sus manos, como un tributo para los dioses. Entre los atuendos de mando incluye un juego de cuchillos en oro y plata, protectores coxales y sonajeros, y tres juegos de armas en miniatura.<br /><br />Entre los ornamentos de rango destacan la corona semi-lunar de oro, tres juegos de orejeras de oro y turquesas, collares, narigueras, pectorales de chaquiras, camisetas met&aacute;licas y emblemas con brazos abiertos.<br /><br />Toda esta compleja parafernalia, aparte de las piezas funerarias, fue usada en vida por el Se&ntilde;or de Sip&aacute;n y est&aacute; compuesta por ornamentos, tocados, atuendos y emblemas cargados de c&oacute;digos y s&iacute;mbolos reconocidos por los hombres de su &eacute;poca.<br /></p><p>Texto: Roberto Ochoa</p>]]></description><pubDate>Mon, 26 Dec 2005 22:22:00 +0000</pubDate></item><item><title>Pizarro y los mochica hist&#xF3;ricos</title><link>https://muchik.blogia.com/2005/122603-pizarro-y-los-mochica-historicos.php</link><guid isPermaLink="true">https://muchik.blogia.com/2005/122603-pizarro-y-los-mochica-historicos.php</guid><description><![CDATA[<p><strong><br /></strong>Cuando Francisco Pizarro y sus tropas pasaron por Lambayeque camino a Cajamarca, ya no quedaba nada de las viejas civilizaciones que habitaron la regi&oacute;n. Las guerras internas o las cat&aacute;strofes producidas por el Fen&oacute;meno del Ni&ntilde;o hab&iacute;an acabado con las portentosas culturas y s&oacute;lo quedaban las ruinas de sus enormes monumentos como un recuerdo de su viejo esplendor.<br /><br />Las cosas han cambiado gracias al trabajo de historiadores y arque&oacute;logos, quienes en los &uacute;ltimos treinta a&ntilde;os han logrado desentra&ntilde;ar los secretos de un pueblo que durante siglos hizo de Lambayeque uno de los centros culturales m&aacute;s importantes del mundo.<br />Todo turista que visita Lambayeque debe saber que cada rinc&oacute;n del departamento guarda un pedazo de historia.<br /><br />Basta salir de Chiclayo y a s&oacute;lo doce kil&oacute;metros al norte est&aacute; la ciudad de Lambayeque, parada obligatoria para visitar el Museo Enrique Br&uuml;nning y tener una idea general de su historia. Desde ah&iacute; se puede seguir hasta Mochum&iacute; y T&uacute;cume, para visitar el misterioso complejo arquitect&oacute;nico que rodea al cerro Purgatorio, donde se puede ascender por escaleras que llevan hasta un mirador, permitiendo una visi&oacute;n sobrecogedora de esta enigm&aacute;tica urbe, bautizada por los turistas extranjeros como "El Valle de las Pir&aacute;mides", en alusi&oacute;n a Egipto.<br /><br />De regreso a Chiclayo es casi un peregrinaje continuar hasta el peque&ntilde;o poblado de Sip&aacute;n, m&aacute;s precisamente al complejo arqueol&oacute;gico de Huaca Rajada, escenario del fastuoso descubrimiento de las Tumbas Reales del Se&ntilde;or de Sip&aacute;n. Con un poco de suerte se puede tener como gu&iacute;a al propio Lucho Chero, arque&oacute;logo que acompa&ntilde;&oacute; a Walter Alva en la investigaci&oacute;n y excavaci&oacute;n de las tumbas. All&iacute; se puede observar un r&eacute;plica de la tumba tal y como figur&oacute; el d&iacute;a del entierro de ese misterioso gobernante enterrado hace mil a&ntilde;os en el mausoleo real de Sip&aacute;n.<br /><br />Otras zonas de inter&eacute;s tur&iacute;stico y arqueol&oacute;gico es Bat&aacute;n Grande, siguiendo el viejo camino que va hacia Ferre&ntilde;afe, donde se pueden contemplar enormes pir&aacute;mides de lo que fue una de las ciudadelas m&aacute;s importantes de las culturas Moche y Sic&aacute;n.<br /><br />Al sur de Chiclayo, siguiendo por la carretera Panamericana se llega hasta Mocupe y, desde ah&iacute;, se toma el camino que va hacia Oyot&uacute;n, pasando por Nueva Arica, para contemplar en la Pampa Ca&ntilde;a Cruz los enormes geoglifos dise&ntilde;ados con piedra volc&aacute;nica en las laderas de los cerros, como para que se puedan contemplar desde el cielo.<br /><br /><strong>Mil a&ntilde;os de soledad</strong><br />Nadie sabe a ciencia cierta qu&eacute; sucedi&oacute; con las portentosas civilizaciones preincaicas que florecieron en el norte del Per&uacute;. Las guerras internas, sucesivas invasiones de pueblos vecinos o los estragos de catastr&oacute;ficos Fen&oacute;menos del Ni&ntilde;o pusieron fin a estos orgullosos y pr&oacute;speros pueblos, dejando para la eternidad sus imponentes pir&aacute;mides o los enigm&aacute;ticos mensajes descritos en su fina orfebrer&iacute;a y en su cer&aacute;mica.<br /><br />La delicada y silenciosa labor de los arque&oacute;logos ha logrado desentra&ntilde;ar la cosmovisi&oacute;n de un mundo perdido, de una cultura que poco a poco se va descubriendo en cada tumba, en cada muro, en cada pieza desenterrada.<br /><br />Durante mil a&ntilde;os estuvieron ocultos los secretos de un pueblo orgulloso, creativo y feroz. Una civilizaci&oacute;n de adobe y oro que sigue escondiendo sus secretos en cada rinc&oacute;n de Lambayeque. <br /><br /><strong>El Se&ntilde;or de Sip&aacute;n </strong><br />A fines de febrero de 1987-recuerda el arque&oacute;lo Walter Alva- una verdadera "fiebre de oro" conmocion&oacute; el tranquilo pueblo de Sip&aacute;n, peque&ntilde;a villa rural rodeada de campos de cultivo de ca&ntilde;a de az&uacute;car en el c&aacute;lido valle de Lambayeque, al Nor-Oeste del Per&uacute;. <br /><br />Decenas de campesinos de las localidades vecinas, hombres, mujeres y ni&ntilde;os armados de palas, cedazos, cualquier herramienta o s&oacute;lo sus manos hurgaban la tierra en busca de fragmentos met&aacute;licos sobre las faldas de una antigua plataforma de adobe, donde escasos d&iacute;as antes un audaz grupo de ladrones de tumbas pre-hisp&aacute;nicas, conocidos como "huaqueros", hab&iacute;a profanado y saqueado la rica tumba de alg&uacute;n personaje importante de la antigua Cultura Moche o Mochica, desarrollada en la regi&oacute;n entre los siglos I y VI D.C.<br /><br />Pudimos deducir esto al examinar una parte de los objetos requisados por la polic&iacute;a en la casa de los integrantes de la banda. Entre ellos, se encontraba una reluciente y naturalista cabeza humana de oro con ojos engastados en plata y pupilas azules de lapisl&aacute;zuli. Esta bella efigie de pronunciada nariz era casi perfecta y recordaba las famosas "cabezas retrato" de la cer&aacute;mica de la Cultura Moche. Dos grandes y expresivos rostros de puma o jaguar en metal dorado mostraban su feroz actitud con la boca replegada y agudos colmillos de concha roja. <br /><br />Entre otros, del total de treinta y tres objetos requisados, se encontraban tambi&eacute;n dos perfectas representaciones de frutos de man&iacute; en oro (tres o cuatro veces mayores al tama&ntilde;o natural), colgajos alargados del mismo metal limitando recortes de concha, cuentas de collar y otros objetos de cobre dorado y plata.<br /><br />Las dimensiones, singularidad de las representaciones, calidad art&iacute;stica y perfecci&oacute;n en la t&eacute;cnica metal&uacute;rgica no dejaban duda de que se trataba de la recuperaci&oacute;n policial m&aacute;s importante de los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Sin embargo, por nuestro conocimiento de las antiguas culturas del norte peruano, tampoco pudimos poner en duda que estas piezas resultaban el componente parcial de ornamentos mayores t&iacute;picos, obviamente repartidos entre los saqueadores.<br /><br />S&oacute;lo un enterramiento real pod&iacute;a ofrecer artefactos de una artesan&iacute;a tan perfecta. Donde existi&oacute; una tumba, cab&iacute;a tambi&eacute;n la posibilidad de otra a&uacute;n intacta. Pocas horas despu&eacute;s, una inspecci&oacute;n nos permiti&oacute; constatar con profundo estupor c&oacute;mo los profanadores cerca de su vivienda hab&iacute;an destruido y arrojado decenas de restos de cobre dorado pertenecientes a ornamentos o figuras que, pese a su enorme potencial informativo, carec&iacute;an de valor comercial.<br /><br />El saqueo de tumbas antiguas en el Per&uacute;, un pa&iacute;s con un extraordinario pasado de muchos pueblos y culturas que culminan en el Imperio Inca, no constituye un hecho circunstancial o aislado, pr&aacute;cticamente se inicia con la conquista espa&ntilde;ola en el siglo XVI y contin&uacute;a hasta hoy.</p><p>fuente: <a href="http://www.enjoyperu.com/andares/andares06-lambayeque-cuna-de-civilizaciones2.html">http://www.enjoyperu.com/andares/andares06-lambayeque-cuna-de-civilizaciones2.html</a></p>]]></description><pubDate>Mon, 26 Dec 2005 22:19:00 +0000</pubDate></item><item><title>El inicio del conocimiento de la cultura Muchik</title><link>https://muchik.blogia.com/2005/122602-el-inicio-del-conocimiento-de-la-cultura-muchik.php</link><guid isPermaLink="true">https://muchik.blogia.com/2005/122602-el-inicio-del-conocimiento-de-la-cultura-muchik.php</guid><description><![CDATA[<div class="texto" align="justify">En 1987 el nombre de Lambayeque dio la vuelta al mundo a trav&eacute;s de los cables de noticias internacionales: los arque&oacute;logos del Museo Br&uuml;nning dirigidos por el Dr. Walter Alva descubrieron el mausoleo real de un soberano Moche en Huaca Rajada, Sip&aacute;n, un poblado cercano a Chiclayo.<br /><br />Los diarios y revistas m&aacute;s importantes del mundo le dedicaron los titulares de sus portadas. Las cadenas de televisi&oacute;n de los cinco continentes presentaron reportajes dedicados al Se&ntilde;or de Sip&aacute;n, nombre con el que fue bautizado por el propio Walter Alva para resaltar el peque&ntilde;o poblado de agricultores cercano al lugar del hallazgo.<br />Desde entonces, Lambayeque comparte con el Cusco el simb&oacute;lico papel de ser las ciudades m&aacute;s representativas del esplendor de las civilizaciones que poblaron el Antiguo Per&uacute;.<br /><br />Por todo esto ANDARES de LA REPUBLICA presenta este n&uacute;mero dedicado al l.ambayeque arqueol&oacute;gico, para que los visitantes tengan una idea general de la importancia cultural de este departamento norte&ntilde;o, y para que compartan con sus pobladores el anhelo de contar con un Museo dedicado especialmente a albergar las Tumbas Reales del Se&ntilde;or de Sip&aacute;n, vecino al Museo Enrique Br&uuml;nning, en la ciudad de Lambayeque.<br /><br /><strong>La cordillera de adobe</strong><br />Hace 1,300 a&ntilde;os se produjo una revoluci&oacute;n cultural en los valles del actual departamento de Lambayeque.<br /><br />Durante siglos las comunidades agrarias asentadas en la zona fueron tejiendo una impresionante red de canales, acueductos y represas que unieron todos los valles y cubrieron de verde el desierto con enormes campos de cultivo.<br /><br />Fue as&iacute; que en pleno apogeo de las civilizaciones Moche, Sic&aacute;n y posteriormente durante la &eacute;poca cl&aacute;sica de la cultura Lambayeque, esta zona se convirti&oacute; en la despensa de alimentos m&aacute;s grande del antiguo Per&uacute;.<br /><br />Fueron siglos en que las culturas asentadas en Lambayeque contaron con suficiente mano de obra para construir impresionantes santuarios y plataformas funerarias donde fue enterrada la &eacute;lite de guerreros y sacerdotes que gobernaron la zona.<br /><br />Los restos de los primeros monumentos arquitect&oacute;nicos se pueden ver en Poro-Poro (Udima) o en Purul&eacute;n, en la parte baja del valle de Za&ntilde;a, donde la arena de los siglos cubri&oacute; 15 edificios piramidales descubiertos en 1983 por un equipo de arque&oacute;logos dirigidos por Walter Alva.<br />En la zona alta del valle de Za&ntilde;a se encuentran los famosos geoglifos de Pampa Ca&ntilde;a Cruz, representando im&aacute;genes de divinidades semejantes a las de Nasca.<br /><br />En Chotuna, Bat&aacute;n Grande (la enorme ciudadela pre&iacute;nca) y Apurlec se pueden contemplar viejos monumentos piramidales que se elevan como peque&ntilde;as monta&ntilde;as de adobe en medio de los campos de cultivo. Pero es en T&uacute;cume donde se encuentra la zona monumental m&aacute;s impresionante del departamento: 21 pir&aacute;mides rodean el m&aacute;gico Cerro Purgatorio, formando un inmenso c&iacute;rculo de adobe situado en pleno bosque de algarrobos. <br />Sintom&aacute;ticamente, es en T&uacute;cume donde est&aacute;n asentados los chamanes m&aacute;s famosos del norte peruano.<br /><br />Otros lugares de inter&eacute;s arqueol&oacute;gico son los altares de piedra de Oyot&uacute;n, cerca del pueblo de Nueva Arica, y Sangana, en las partes altas de r&iacute;o La Leche (a 2,200 metros sobre el nivel del mar), donde existen tres pir&aacute;mides y algunos monumentos de piedra que fueron fotografiados por Enrique Br&uuml;nning en 1902.<br /><br />Si bien sus monumentos arquitect&oacute;nicos son los signos m&aacute;s visibles del esplendor de las civilizaciones que se desarrollaron en Lambayeque, es su orfebrer&iacute;a y su cer&aacute;mica la que logr&oacute; fama mundial desde los a&ntilde;os de la Colonia, cuando se inici&oacute; el saqueo sistem&aacute;tico de los monumentos funerarios existentes en todo el norte peruano.<br /><br />El pillaje contin&uacute;a hasta nuestros d&iacute;as pero ha sido casi controlado gracias a la colaboraci&oacute;n de los propios lambayecanos, quienes han comprendido que fomentando el trabajo de los arque&oacute;logos quedar&aacute; garantizada el prestigio hist&oacute;rico de su departamento. <br /><br />Los estudios cient&iacute;ficos del pasado lambayecano reci&eacute;n se iniciaron a comienzos de este siglo, cuando el viajero alem&aacute;n Enrique Br&uuml;nning realiz&oacute; un estudio sistem&aacute;tico de la regi&oacute;n desde 1917 hasta 1923. A&ntilde;os despu&eacute;s, en 1930, Alfred Kroeber fue el primer arque&oacute;logo norteamericano que visit&oacute; Lambayeque, resaltando el potencial cient&iacute;fico de la regi&oacute;n.<br /><br />Sin embargo, la primera investigaci&oacute;n arqueol&oacute;gica de gran magnitud fue llevada a cabo en los a&ntilde;os 50 por el equipo dirigido por Paul Kosock y Richard P. Schaedel, quienes fueron los primeros en percatarse de las impresionantes obras de ingenier&iacute;a hidr&aacute;ulica construidas en Lambayeque. Determinando adem&aacute;s que mientras el valle del r&iacute;o La Leche fue escenario del desarrollo urbano, el valle del r&iacute;o Lambayeque sirvi&oacute; para la explotaci&oacute;n agraria de la regi&oacute;n.<br /><br />Pero es en 1970 cuando el complejo arqueol&oacute;gico de Lambayeque mereci&oacute; la debida importancia de los investigadores, realiz&aacute;ndose excavaciones a gran escala en la ciudad ceremonial de Pampa Grande, considerada la &uacute;ltima capital de la cultura Moche.<br /><br />En 1978 se inici&oacute; el proyecto arqueol&oacute;gico Sic&aacute;n, en Bat&aacute;n Grande, dirigido por el Dr. Izumi Shimada, determin&aacute;ndose la importancia de esa zona como centro de la red de caminos que un&iacute;an el norte peruano con el resto del pa&iacute;s y, siglos despu&eacute;s, como capital de la portentosa civilizaci&oacute;n Sic&aacute;n.<br />Pero fue en 1987 cuando Lambayeque logra fama internacional luego del descubrimiento del mausoleo real del Se&ntilde;or de Sip&aacute;n.<br /></div><div class="texto" align="justify">Texto: Roberto Ochoa</div><div class="texto" align="justify"><a href="http://www.enjoyperu.com/andares/andares06-lambayeque-cuna-de-civilizaciones1.html">http://www.enjoyperu.com/andares/andares06-lambayeque-cuna-de-civilizaciones1.html</a></div>]]></description><pubDate>Mon, 26 Dec 2005 22:05:00 +0000</pubDate></item><item><title>Bienvenido</title><link>https://muchik.blogia.com/2005/122601-bienvenido.php</link><guid isPermaLink="true">https://muchik.blogia.com/2005/122601-bienvenido.php</guid><description><![CDATA[<p>en esta p&aacute;gina se publicar&aacute;n los trabajos del curso Cultura y Sociedad Muchik, que se dictar&aacute; desde enero 2006 en la Escuela Profesional de Sociolog&iacute;a de la Universidad Nacional Pedro Ruiz Gallo, de Lambayeque, Per&uacute;.</p>]]></description><pubDate>Mon, 26 Dec 2005 19:00:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
